La música es armonía infinita. Es presente, pasado y
futuro inmediato. Un cosmos de posibilidades y virtudes. Es energía, impulso,
silencio... es frustración... imperfección... capricho. Si, probablemente la
música sea mujer. Es una cuestión que no debe ser cuestionada; la razón de
todas las cosas que no tiene razón alguna de ser, sino que, es por si misma. Es
vida y muerte.
Es vida, pero no es creada. Es como algo que tomas sin
permiso esperando que nadie se de cuenta para después devolverlo en su
lugar. Es muerte. Casualmente, encuentras una línea paralela entre nuestro
objeto de estudio (con objeto no pretendo señalar que la música es materia) y
el mas allá. Es un vehículo utópico. Pretendo decir que no existe límites, todo
es lineal, como si la ausencia transformara cada segundo en su esencia.
Por tanto, la música es entorno, sentido y existencia.
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